La facturación electrónica dejó de ser opcional en Panamá. La Ley 256 de 2021 y sus decretos reglamentarios establecieron un calendario de adopción obligatoria que ya alcanzó a la gran mayoría de los contribuyentes. Lo que parecía una iniciativa lejana se convirtió, en pocos años, en un requisito operativo: si no puedes emitir un comprobante con CUFE válido, no puedes facturar.
Esta guía concentra los recursos prácticos que tu empresa necesita para entender el sistema, cumplir sin sobresaltos y elegir el camino correcto entre el facturador gratuito de la DGI y los PAC autorizados.
En esta guía
Marco legal: Ley 256 y decretos
La Ley 256 de 2021 estableció el Sistema de Facturación Electrónica de Panamá (SFEP) como el medio oficial para emitir comprobantes fiscales. La obligatoriedad se desplegó por sectores y volúmenes de facturación, y para 2026 cubre prácticamente toda la actividad económica formal. El incumplimiento expone al contribuyente a multas y a la pérdida del crédito fiscal de ITBMS.
CUFE y validación con la DGI
El Código Único de Factura Electrónica (CUFE) es la huella digital de cada documento. Se genera con datos del emisor, receptor, fecha, montos y un certificado digital, y permite a la DGI validar que la factura es auténtica y no ha sido alterada. Sin un CUFE válido, la factura no existe legalmente. Toda factura, nota de crédito o nota de débito necesita su propio CUFE.
PAC autorizados y migración
La DGI acredita un grupo de Proveedores Autorizados Calificados que son el puente técnico entre tu sistema y el SFEP. Cada PAC tiene fortalezas distintas, modelos de cobro distintos y SLA distintos. Para muchas empresas, la migración del facturador gratuito de la DGI a un PAC profesional es el primer paso para escalar operaciones sin que la facturación se convierta en un cuello de botella.
Integración con tu ERP
La forma más eficiente de operar facturación electrónica es desde el mismo sistema en el que se registra la venta. Cuando el ERP genera la factura, se conecta directamente con el PAC, recibe el CUFE en segundos y entrega el PDF y el XML al cliente sin intervención manual. Eso elimina los errores de transcripción, mantiene el inventario y la cartera sincronizados, y deja un rastro de auditoría completo.